Saltear al contenido principal
Los Libros Despiertan Pasiones A Cualquier Edad: ¡nuevas Historias Librescas Para Celebrar Nuestro Aniversario!

Los libros despiertan pasiones a cualquier edad: ¡nuevas historias librescas para celebrar nuestro aniversario!

¡Hola, entusiasta de los libros! ¿Cómo vas con las lecturas? ¿Con qué libro iniciaste el 2020?

Nosotros hemos pasado las primeras semanas del año haciendo inventario de los libros, reuniendo historias librescas para celebrar nuestro tercer aniversario y afinando los planes para seguir multiplicando las ganas de leer con nuestra librería itinerante. ¡Entra y te cuento más!

Seguimos moviendo los libros de segunda mano por Alicante y ya contamos con tres paradas fijas para nuestros libros: A Onil vamos los viernes; en Castalla estamos los sábados y a Torremanzanas subimos los domingos. ¿Cuándo te acercas a visitarnos? Nuestro horario es de 9 a 13 horas.

Respecto a los proyectos para este año tenemos en mente: llevar nuestros libros de segunda mano a otras localidades de la provincia (te iremos contando cuáles), seguir reuniéndonos mensualmente en nuestro Club de Lectura de cuentos (síguenos en Facebook para enterarte de los detalles del próximo encuentro) y por supuesto, continuar buscando libros de todos los géneros para sacarlos a la calle, donde podrás adquirirlos a precios de ocasión.

En febrero, como es nuestro mes aniversario -¡estamos cumpliendo tres años!- solemos seleccionar las anécdotas librescas más recientes para compartirlas en este blog.

Hoy te dejo ocho nuevas historias de momentos que nos sorprenden cuando desplegamos la magia de los libros en la calle. En ellas hay humor, ternura, reflexión y emoción. Todas evidencian que los libros despiertan pasiones a cualquier edad. ¡Pasa y lee!

(1)

Mientras selecciona los libros que llevará, una mujer me comenta: “A mí los libros me gustan así de gordos -extiende los dedos índice y pulgar- para que la lectura me dure mucho tiempo. Que no quiero que se me acaben, pues”.

(2)

Una niña de unos tres años sostiene un libro entre las manos y se niega a devolverlo a la mesa. La madre la coge suavemente del brazo y me comenta: “perdona, no voy a llevarlo. Es que lo rompe”.

Le respondo que lo importante es que la pequeña quiera manipularlo y jugar con él. Que esa es su forma de acercarse a la lectura.

Juntas eligen un cuento y cuando se marchan le digo a la pequeña: los libros se cuidan y se abrazan. Ella me devuelve la sonrisa estrechando el libro contra su pecho y me dice: «te quiero mucho».

(3)

Un hombre pasea la mirada sobre por los libros durante un largo rato. Finalmente, levanta los ojos y me dice: “me gustan los libros porque del mundo no me interesa nada”.

(4)

Frente a las mesas pasa una madre empujando el carro de su niña. La pequeña señala las mesas y dice: “ibo”. La madre se detiene y sonríe. “Sí, libros. ¿Quieres uno?” Le ofrece tres para elegir y la niña coge dos. “No, -corrige la mujer-, solo podemos llevar uno”. La chiquilla acepta la norma y al quedarse con el libro entre las manitas lo levanta un poco y repite para sí: “ibo”.

 

 

(5)

Estoy sentada tras la mesa, leyendo Amigos en las altas esferas de Donna Leon cuando una mujer se inclina hacia mí y exclama eufórica: “¡creo que ese no lo he leído! Perdona, es que soy fan de Donna Leon. ¿Me lo venderías?”

-Claro, -le respondo-.

(6)

Se aproxima una señora a la parada y me dice: “quiero un libro de una autora que nació en Ibi. Tiene una bicicleta en la portada”.

(7)

Dos chicas conversan frente a los libros y una le dice a la otra: “yo leí Crónica de una muerte anunciada y al terminarlo, por un rato también me quedé como muerta. Qué fuerte”.

(8)

-Hola, tengo muchos libros en casa y quisiera poner un puesto como el tuyo. ¿Qué tengo que hacer?

-Lo primero -le digo- es darte de alta como autónomo.

-Ah, pensaba yo que era más fácil…

../..

Encuentro que en la mirada de quien busca entre libros hay una mezcla de alegría contenida y sutil desesperación. Percibo a esos lectores como sonámbulos felices, seres ajenos al mundo exterior que exploran las mesas como en trance, entregados solo a su sueño libresco. ¡Me encanta observarlos y escucharlos!

Con esta reflexión me despido por hoy.

Déjame un comentario si te han gustado las historias o mejor, pásate por nuestras mesas para compartir un momento especial rodeados de libros de ocasión. ¡Allí nos vemos!

¿Te ha gustado? ¡Comparte esta entrada en tus redes sociales!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte el mejor servicio. Si continúas navegando estás aceptando las mencionadas cookies y nuestra política de cookies. Pincha en el enlace para más información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Volver arriba